5 destinos para turismo de aventura en Antioquia

Jardín

Este municipio de clima templado fue fundado en 1863 y es hogar de edificaciones de arquitectura colonial y una inmensa riqueza natural, dos razones que le valieron su reconocimiento como Pueblo Patrimonio de Colombia. Ejemplo de ello son sus bellos paisajes y la Basílica Menor de la Inmaculada Concepción, monumento nacional desde 1985.

Su economía, basada en los cultivos de trucha y en las moliendas de panela, se une con el turismo para impulsar recorridos cafeteros que se realizan por las fincas de este lugar. Esta actividad se suma a sus tantos atractivos, entre los que encontrará una amplia oferta de hoteles y maravillosos destinos naturales en los que podrá realizar senderismo y observación de aves, como las reservas naturales Loro Orejiamarillo o Jardín de Rocas.

Para una combinación de naturaleza y aventura puede visitar la Cueva de los Guácharos. Cerca a ella está la Cascada Salto del Ángel,un sitio perfecto para nadar, descansar o realizar rappel, deporte que también puede practicar en la Cueva del Esplendor. Estos dos destinos cuentan con caídas de agua mayores a 40 metros de altura.

Entre su parque decorado con flores y sus casas coloridas, encontrará talleres de carpinteros y ebanistas que trabajan con la madera y fabrican bellos taburetes. No se despida sin antes probar el delicioso fiambre.

Jericó

Considerado uno de los municipios más hermosos del departamento, se relaciona con la historia y la religión. Fue el lugar de nacimiento de la Madre Laura, la única santa colombiana. La fe de sus habitantes hacia esta religiosa se suma a su devoción, materializada en 17 templos y su Catedral de Nuestra Señora de las Mercedes.

Hace parte de la Red de Pueblos Patrimonio de Colombia y está certificado como un destino de turismo sostenible, por Icontec, debido a la preservación y cuidado medioambiental de su Centro Histórico. Los visitantes quedarán enamorados de las casas pintadas con colores vivos y del parque decorado con una hermosa vegetación.

Su geografía, marcada por valles y zonas montañosas, hace posible la práctica del parapente, un vuelo de 20 a 25 minutos que resulta ser toda una experiencia de relajación. En compañía de un instructor experimentado podrá presenciar el cañón del río Cauca. Si desea es conectarse con la naturaleza y observar flora y fauna, puede visitar el Jardín Botánico Los Balsos, el Parque Natural Las Nubes o el Morro El Salvador.

Reconocerá artesanías típicas como el carriel paisa, vendidos en talabarterías; lugares como Cauca Viejo, un espacio privado que emula los pueblos antioqueños, y festivales como La Fiesta de las Cometas, como fiel reflejo de la cultura de Jericó.

Guatapé

Hogar de coloridas calles y bellos paisajes, este municipio está ubicado en el oriente antioqueño. Fue fundado en 1714 y hoy en día es uno de los destinos más concurridos del departamento.

Caminar entre sus callejones es toda una experiencia visual. El fiel reflejo de la esencia paisa lo podrá ver en las casas y fachadas adornadas con coloridos zócalos, que relatan hechos históricos y pilares de la vida cotidiana, como la religión y el quehacer de la comunidad, dándole así una identidad única al pueblo. Podrá encontrar más de ellos en La Plazoleta de los Zócalos.

El pueblo original fue sumergido para la construcción de un espacio similar a las reconocidas hidroeléctricas. Ahora, su maravilla turística más reconocida es el Embalse El Peñón-Guatapé, una represa que nació en 1978, con más de 2200 hectáreas para la observación, los paseos y los deportes náuticos como el jet ski y el kayak. Este es el hogar de la Piedra El Peñol, un monolito de 220 metros de altura y más de 730 escalones, que le permitirán subir para disfrutar una maravillosa vista del embalse, decorada con lagos color esmeralda y montañas e islas verdes.

Estos atractivos se complementan con una amplia oferta de hoteles y gastronomía, a lo que se suman opciones como el ecoturismo, las actividades acuáticas y la relajación.

Santa Fe de Antioquia

Miembro de la Red de Pueblos Patrimonio de Colombia, este municipio fue fundado en 1541 y es considerado como “un museo al aire libre“ por la historia que se cuela en sus calles. Temporalmente, fue la capital del departamento y hoy se reconoce por sus caminos empedrados, fachadas blancas y construcciones antiguas.

Su clima cálido hace agradable las actividades al aire libre y el descanso, factor que favorece el turismo de la región. Visitar este lugar es una oportunidad para acercarse a la cultura, reflejada en sus ferias, festivales de cine y celebraciones religiosas.

Su valor arquitectónico se refleja en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción, ubicada en su parque principal, y en las casas que conservan el estilo propio de la colonia. Podrá caminar sobre el famoso Puente Colgante de Occidente, monumento nacional que entró en servicio desde 1895 y que atraviesa el río Cauca. Si desea navegar por este canal hídrico, podrá hacerlo a bordo del barco El Pionero.

Aparte de su valor patrimonial, su lista de atractivos turísticos contiene alternativas de diversión extrema. Los visitantes podrán hacer canopy, rafting, paracaidismo y parapente, actividades con la compañía de guías profesionales. Como una opción ecoturística, podrá participar en cabalgatas mientras disfruta de bellos paisajes.

Necoclí

Fue fundado en 1509 por Alonso de Ojeda y se convirtió en el primer asentamiento español del país. Originalmente, se llamó “San Sebastián de Urabá”, para luego llamarse “San Sebastián de Buenavista” y, finalmente, obtener el nombre actual.

Su gastronomía se destaca con los dulces de plátano, el pescado frito y el arroz de cangrejo. Los necoclicenses celebran al ritmo de las Fiestas Populares del Coco y el Festival del Bullerengue.

La geografía de este municipio comprende selvas, cuencas, estuarios y manglares que, sumados a la riqueza hidrológica, demuestran su belleza y biodiversidad. Ejemplo de ello es la Ensenada de Rionegro, un lugar ideal para los amantes de la naturaleza, y el Volcán de lodo Virgen del Cobre.

En la “Perla solitaria del Caribe”, como es llamada, también podrán visitar el Centro Ecoturístico y Arqueológico El Carlos, un refugio natural de patrimonio arqueológico, que también ofrece alojamiento, restaurante y ciclopaseos. Si lo suyo es la observación de fauna, disfrutará los recorridos por las ciénagas de La Marimonda o El Salado, donde encontrará diferentes especies de monos, aves acuáticas y migratorias y hasta caballitos de mar. Para complementar su visita, puede comprar artesanías indígenas como pulseras y collares elaborados con chaquiras, o bolsos coloridos.

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December 28, 2022 - In Aventura